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La gestión
de Proyectos ha
existido desde tiempos muy antiguos, históricamente relacionada con
proyectos de ingeniería de construcción de obras civiles (como los
proyectos de ingeniería hidráulica en Mesopotamia,
donde entraban en juego la logística o la creación de equipos de
trabajo, con sus categorías profesionales definidas, o la cultura
ingenieril desarrollada por el Imperio
Romano, donde aparece el control de costes y tiempos y la
aplicación de soluciones normalizadas, como por ejemplo en la
construcción de una calzada), y en “campañas militares”, donde
también entran en juego muchos elementos de gestión (identificación
de objetivos, gestión de recursos humanos, logística, identificación
de riesgos, financiación, etc.). Pero es a partir de la Segunda
Guerra Mundial cuando el avance de estas técnicas desde el punto de
vista profesional han transformado la administración por Proyectos
en una disciplina de investigación.
Se
puede definir PROYECTO como
un conjunto de
actividades interdependientes orientadas a un fin específico, con
una duración predeterminada. Completar con éxito el Proyecto
significa cumplir con los objetivos dentro de las especificaciones
técnicas, de costo y de plazo de terminación. A un conjunto de
Proyectos orientados a un objetivo superior se denomina PROGRAMA,
y un conjunto de Programas constituye un PLAN,
como corresponde generalmente a los grandes Planes Nacionales.
Todo
proyecto1 tiene
tres facetas o aspectos diferentes que es necesario armonizar para
la consecución del resultado deseado:
· Dimensión
técnica: es
necesario aplicar los conocimientos específicos de cada área de
trabajo, cumpliendo con una forma de trabajar y unos requisitos (el
"know how") que cada profesión impone. Es de sentido común que es
necesario disponer de los conocimientos adecuados para resolver el
problema en cuestión o realizar la obra encomendada. Pero la
importancia de esta faceta técnica no debe eclipsar el resto de
aspectos que intervienen en la consecución de un proyecto, y que
otorgan a esta actividad de una trascendencia y complejidad mayores
· Dimensión
humana: un
proyecto es un complejo entramado de relaciones personales, donde se
dan cita un gran número de intereses a veces contrapuestos. A las
inevitables diferencias que surgen por ejemplo entre el jefe de
proyecto y cliente o proveedores, hay que reseñar las disputas
internas a la organización que surgen a la hora de repartir los
recursos de que se dispone, pues son varios los proyectos que se
pueden estar llevando a cabo paralelamente en dicha organización.
Variable gestión: con
este término, adoptado por Octave Gelinier, se hace referencia a
algo que a veces se menosprecia porque no es tan espectacular o
visible como otros elementos pero que es el catalizador que permite
que el resto de los elementos se comporten adecuadamente2.
De gestionar bien
o mal depende en gran medida el éxito o no de la operación. |